Reglas del Solitario

Cómo se juega al Solitario clásico y al Spider con la baraja española: el reparto, qué se puede mover, el mazo y cómo se gana. Son las reglas que aplica la mesa de Barajamos; al final verás qué cambia en otras versiones.

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Objetivo

El Solitario se juega a solas: no hay rivales, ni turnos, ni puntos. Se gana dejando todas las cartas ordenadas.

  • En el Solitario clásico, las 48 cartas tienen que acabar en cuatro montones, uno por palo, del as al rey.
  • En el Spider, las 96 cartas tienen que formar ocho escaleras completas del rey al as, cada una de un solo palo.

Las cartas

Se usa la baraja española de 48 cartas: del as al nueve y la sota, el caballo y el rey de oros, copas, espadas y bastos. El orden es el de los números: el as (1) es la más baja, y después de los nueves van la sota (10), el caballo (11) y el rey (12).

La baraja española no tiene cartas rojas y negras. Por eso, donde el solitario de la baraja francesa pide alternar los colores, aquí se cambia de palo.

El reparto

Las cartas se reparten boca abajo en columnas, de izquierda a derecha, y la última de cada columna queda boca arriba. Las que sobran forman el mazo.

Cómo se reparte cada solitario
RepartoSolitario clásicoSpider
Columnas710
Cartas en las columnas2846
Cartas en el mazo2050
  • En el Clásico, la primera columna recibe una carta, la segunda dos, y así hasta siete en la séptima.
  • En el Spider, las seis primeras columnas reciben cinco cartas y las cuatro últimas, cuatro. El mazo se reparte después en cinco veces, de diez en diez.

Solitario clásico: las columnas

En las columnas se baja de uno en uno: sobre una carta va otra con un número menos y de otro palo. Sobre el siete de oros puede ir el seis de copas, el de espadas o el de bastos, pero no el seis de oros.

  • Se mueve la carta de encima de una columna o un tramo de cartas a la vista que ya baje así, entero.
  • En una columna vacía solo entra un rey, solo o con el tramo que lleve encima.
  • Cuando al mover queda al descubierto una carta boca abajo, se da la vuelta sola.
  • Vale: el seis de copas sobre el siete de oros, un número menos y de otro palo.
  • No vale: el seis de oros es del mismo palo que el siete, y hay que cambiar de palo.
  • No vale: del nueve al siete falta el ocho. Se baja de uno en uno, y en esta baraja hay ochos y nueves.
  • Vale: el nueve de espadas con el ocho de oros encima es un tramo ordenado y pasa entero sobre la sota de copas.
  • Vale: el rey de bastos ocupa una columna vacía.
  • No vale: en una columna vacía no entra un caballo, solo un rey.

Solitario clásico: los montones

Hay cuatro montones, uno por palo. Cada uno empieza por un as y sube de uno en uno con su palo, hasta el rey.

  • Al montón sube, de una en una, la carta de encima de una columna o la del descarte.
  • La carta de encima de un montón puede volver a una columna, si encaja, pero no pasar a otro montón.

Solitario clásico: el mazo y el descarte

Las cartas del mazo pasan boca arriba al descarte. Al repartir se elige cómo:

  • Robar de una: pasa una carta cada vez. Es la manera más llevadera.
  • Robar de tres: pasan tres cartas cada vez, y solo se puede jugar la de encima del descarte.

Cuando el mazo se acaba, robar le da la vuelta al descarte y vuelve a ser el mazo. Se le puede dar la vuelta tantas veces como haga falta, y cada vuelta cuenta como un movimiento.

Solitario clásico: cómo se gana

Se gana cuando las 48 cartas están en los montones. Si el mazo y el descarte están vacíos y no queda ninguna carta boca abajo, la partida ya está ganada: «Terminar» sube las cartas que faltan, de la más baja a la más alta.

Spider: las columnas

En el Spider también se baja de uno en uno, pero sin mirar el palo: sobre el ocho de espadas puede ir cualquier siete.

  • Solo se mueven juntas varias cartas si bajan de uno en uno y son todas del mismo palo.
  • En una columna vacía entra cualquier carta, o cualquier tramo que se pueda mover.
  • Cuando al mover queda al descubierto una carta boca abajo, se da la vuelta sola.
  • Vale: el siete de copas sobre el ocho de espadas. En el Spider el palo no importa para bajar.
  • Vale: el ocho y el siete de espadas son del mismo palo y se mueven juntos sobre el nueve de copas.
  • No vale: el ocho de espadas con el siete de copas encima no se mueven juntos, porque no son del mismo palo.
  • Vale: en el Spider, una columna vacía admite cualquier carta, como el cinco de oros.

Spider: repartir

Repartir pone una carta boca arriba encima de cada columna, sacadas del mazo. Hay cinco repartos en toda la partida, y cada uno lo haces cuando te convenga.

No se puede repartir con una columna vacía: antes hay que llenarla. La única excepción es que en la mesa queden menos cartas que columnas, porque entonces no hay forma de llenarlas todas.

Spider: escaleras y cómo se gana

Cuando en una columna se completa una escalera del rey al as, toda del mismo palo, sale sola de la mesa, ya sea al mover o al repartir. Si deja al descubierto una carta boca abajo, se da la vuelta.

Se gana al completar las ocho escaleras. En el Spider no hay montones ni descarte.

Spider: uno, dos o cuatro palos

Las 96 cartas son siempre ocho series del as al rey. Lo que cambia es de qué palos son, y con más palos cuesta más juntarlas:

  • Un palo: ocho series de espadas. Para empezar.
  • Dos palos: cuatro de espadas y cuatro de copas.
  • Cuatro palos: dos barajas enteras, dos series de cada palo. Para pacientes.

Cómo se juega en la mesa

  • Tocar una carta la manda a su mejor sitio: a su montón si puede subir y, si no, a la primera columna que la admite (en el Spider, mejor sobre una del mismo palo). Una carta de un montón no baja de un toque: hay que elegirla.
  • Arrastrar una carta o un tramo lo lleva adonde lo sueltes, y la mesa marca los sitios donde vale.
  • Con el teclado, Intro hace lo mismo que tocar, Espacio elige una carta e Intro la deja donde estés, Escape la suelta y Ctrl+Z deshace.
  • Deshacer no tiene límite. La pista propone un movimiento útil: subir a un montón o destapar una carta antes que robar o repartir.
  • Repartir otra empieza una partida nueva con las mismas opciones (pide confirmación, porque se pierde la que llevas).

Cómo se juega en Barajamos

Estas decisiones son fijas en la mesa de Barajamos:

  • Baraja española de 48 cartas, con ochos y nueves: una en el Clásico y dos en el Spider.
  • En las columnas del Clásico se cambia de palo, en lugar de alternar colores.
  • Al mazo del Clásico se le puede dar la vuelta sin límite; robando de tres, solo se juega la de encima.
  • En el Clásico, una columna vacía solo admite un rey; en el Spider, cualquier carta.
  • En el Spider se reparten 46 cartas en las columnas y quedan 50 para cinco repartos.
  • La partida se guarda en el navegador, con su tiempo y sus movimientos. No da fichas ni cuenta para el ranking.

Variantes en otras versiones

Con la baraja francesa de 52 cartas, el solitario clásico (también llamado Klondike o paciencia) alterna cartas rojas y negras, y algunas versiones limitan las vueltas al mazo o cuentan puntos por cada movimiento. El Spider de la baraja francesa usa 104 cartas: reparte 54 en las columnas y deja 50 en el mazo. En Barajamos se juega con las reglas de esta página.

Glosario

Columna
Cada fila vertical de cartas de la mesa. Solo se juega con las que están boca arriba.
Tramo
Varias cartas a la vista de una columna que bajan de uno en uno y se pueden mover juntas.
Montón
En el Clásico, cada una de las cuatro pilas, una por palo, que van del as al rey.
Mazo
Las cartas boca abajo que quedan por robar o por repartir.
Descarte
En el Clásico, las cartas robadas del mazo, boca arriba. Solo se juega la de encima.
Escalera
En el Spider, las doce cartas de un palo, del rey al as, ordenadas en una columna. Al completarse sale de la mesa.
Pista
Un movimiento útil que propone la mesa cuando no sabes cómo seguir.
Klondike
El nombre internacional del Solitario clásico.

¿Lo probamos?

Se aprende jugando. Empieza con el Clásico robando de una o con el Spider de un palo, y tira de la pista cuando te atasques.

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