Reglas del Tute

Cómo se juega al Tute con la baraja española: las cartas y sus tantos, las bazas, los cantes y las tres modalidades de Barajamos, el clásico, el cabrón y el subastado. Son las reglas que aplica la mesa; al final verás qué cambia en otras mesas.

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Las tres modalidades

Las tres comparten cartas, bazas y cantes. Cambia quién juega con quién y cómo se gana:

  • Clásico: cuatro jugadores en dos parejas. Gana la mano la pareja que suma más tantos y la partida, la primera que gana cuatro manos.
  • Cabrón: de tres o de cuatro, cada uno para sí. Se juega para no perder la mano, y cada mano perdida es una letra de CABRÓN.
  • Subastado: tres jugadores. Quien más puja elige el triunfo y juega solo contra los otros dos. La partida es a 500 tantos.

Las cartas y sus tantos

Se juega con la baraja española de 40 cartas: del as al siete y la sota, el caballo y el rey de los cuatro palos, sin ochos ni nueves. El subastado y el cabrón de tres quitan también los doses.

De mayor a menor: as, tres, rey, caballo, sota, siete, seis, cinco, cuatro y dos. El tres va justo detrás del as, por encima del rey.

Orden y tantos de las cartas, de mayor a menor
CartasTantos
Ases11
Treses10
Reyes4
Caballos3
Sotas2
SietesNo cuentan
SeisesNo cuentan
CincosNo cuentan
CuatrosNo cuentan
DosesNo cuentan

Entre todas las cartas suman 120 tantos. Los sietes, seises, cincos, cuatros y doses no valen nada: son las cartas blancas. Quien gana la última baza de la mano suma diez tantos más, las diez de últimas.

Reparto, mano y triunfo

Se reparten todas las cartas, de una en una y en sentido contrario a las agujas del reloj, empezando por la mano: el jugador sentado a la derecha del que da. La mano sale a la primera baza, salvo en el subastado, donde sale quien gana la subasta. El juego también gira hacia la derecha.

Con cuántas cartas se juega cada mesa
MesaCartas en juegoCartas para cada uno
Clásico, cuatro por parejas4010
Cabrón de cuatro4010
Cabrón de tres3612
Subastado, de tres3612

El triunfo, el palo que pinta, gana a cualquier carta de otro palo. Cada modalidad lo fija a su manera: en el clásico pinta la última carta del reparto, que es del que da y se enseña a todos; en el cabrón se empieza sin triunfo y lo fija el primer cante; en el subastado lo elige quien gana la subasta.

En Barajamos el primer repartidor se sortea. Después, el reparto pasa al jugador de la derecha.

Asistir, montar, fallar y pisar

Quien sale a la baza echa la carta que quiere. Los demás, por turno, tienen estas obligaciones:

  • Asistir: si tienes cartas del palo que ha salido, tienes que echar una.
  • Montar: mientras nadie haya fallado, tienes que superar la carta más alta de ese palo que haya en la mesa, si puedes. Si alguien ya ha fallado, basta con asistir.
  • Fallar: si no tienes del palo que ha salido, tienes que echar un triunfo.
  • Pisar: si otro ya ha fallado, tienes que echar un triunfo más alto que los que hay en la mesa. Si no puedes, echas la carta que quieras.
  • Si no tienes del palo que ha salido ni ningún triunfo, echas cualquier carta.

Las obligaciones valen aunque la baza la vaya ganando tu compañero. Mientras no hay triunfo, que en el cabrón es hasta el primer cante, no se puede fallar: si no tienes del palo, echas la carta que quieras.

En Barajamos la mesa solo te deja jugar las cartas que valen: si tienes que asistir, montar o fallar, las demás se quedan bloqueadas.

Las bazas

Gana la baza el triunfo más alto que se haya echado y, si no hay ninguno, la carta más alta del palo de salida. Una carta de otro palo que no sea triunfo nunca gana. Quien gana la baza se la lleva con sus tantos y sale a la siguiente.

Se juegan todas las cartas, así que hay tantas bazas como cartas tiene cada uno. La última da las diez de últimas.

En Barajamos la baza completa se queda a la vista un momento antes de recogerse.

Los cantes: las veinte y las cuarenta

El rey y el caballo del mismo palo forman un cante. Valen 40 tantos si son del triunfo (las cuarenta) y 20 si son de otro palo (las veinte). Los tantos del cante se suman a los de las bazas.

En el clásico y en el subastado se canta desde la mano al ganar una baza: en el clásico, los dos jugadores de la pareja que la gana; en el subastado, solo quien ganó la subasta. Cada uno canta un solo cante por baza. Tienes que tener el rey y el caballo en la mano en ese momento: si ya has jugado uno de los dos, ese cante se pierde. Tras la última baza ya no se canta.

Si tienes varios cantes, primero van las cuarenta y, de dos veintes, el del palo del que te quedan menos cartas. Los demás esperan a la siguiente baza ganada, y un palo cantado no se vuelve a cantar.

En el cabrón los cantes son de la mesa: los cuenta quien gana la baza en la que caen el rey y el caballo del mismo palo. Lo explica su sección.

En Barajamos la mesa canta sola: en cuanto tienes derecho a un cante, lo hace por ti. No hay una pausa para cantar que delate tu mano ni un cante perdido por despiste.

Tute clásico

Cuatro jugadores en dos parejas; los compañeros se sientan uno frente al otro. Cada uno recibe diez cartas. La última del reparto es del que da: se enseña a todos, pinta el triunfo y el que da se la queda para jugarla como otra cualquiera.

Cuando tu pareja gana una baza, cantáis los dos: un cante cada uno, si lo tenéis. Los tantos de los dos compañeros van juntos.

Al acabar la mano gana la pareja que suma más tantos entre cartas, cantes y diez de últimas. Si empatan, gana la que se llevó la última baza. Cada mano ganada es un juego y la partida es para la primera pareja que gana cuatro.

El tute. Quien reúne los cuatro reyes o los cuatro caballos lo canta cuando su pareja gana una baza, y la pareja gana la mano en el acto, sin jugar las bazas que quedan. Tiene que tenerlos todos en la mano en ese momento: si ya ha jugado uno, no hay tute.

Jugar al Tute clásico

Tute cabrón

También se llama «pierde en medio». Se juega de tres o de cuatro, cada uno por su cuenta. De cuatro se usan las 40 cartas y cada uno recibe diez; de tres se quitan los doses y cada uno recibe doce.

Se empieza sin triunfo, así que al principio nadie está obligado a fallar. Los cantes son de la mesa: cuando el rey y el caballo de un palo caen en la misma baza, se los apunta quien la gana, aunque no los haya echado él. El primer cante de la mano vale cuarenta y su palo pinta desde la baza siguiente; los demás valen veinte. Aquí también se canta en la última baza.

Al acabar la mano se mira quién pierde, en este orden:

  1. Quien acaba con 0 tantos: no ha hecho ninguna baza, o sus bazas solo tienen cartas blancas, sin cantes ni diez de últimas.
  2. Si no hay nadie así, quien pasa de 100 tantos.
  3. Si tampoco, quien queda en medio: todos los que no tienen ni la cuenta más alta ni la más baja. De cuatro y sin empates son los dos del medio; de tres, el del medio.
  4. Si por los empates nadie queda en medio, pierden los empatados.

Cada perdedor se apunta una letra de CABRÓN, y en una mano pueden perder varios. La partida acaba cuando alguien completa las seis letras y la gana quien tiene menos. Si hay empate a menos letras, se sigue jugando hasta que quede uno solo.

Jugar al Tute cabrón

Tute subastado

Tres jugadores. Se quitan los doses y cada uno recibe doce cartas. No hay triunfo hasta que acaba la subasta.

La subasta es de una sola vuelta y empieza por la mano: cada uno, una vez, pasa o puja. Se puja de cinco en cinco, desde 60 hasta 230, y cada puja tiene que superar en cinco como mínimo a la más alta. Pujar es comprometerse a hacer al menos esos tantos entre cartas, cantes y diez de últimas.

Si nadie puja, la mano no se juega y reparte el siguiente. Si alguien puja, quien ha pujado más elige el triunfo, sale a la primera baza y juega solo contra los otros dos. Solo él canta, y no hay tute.

Al acabar la mano se cuentan sus tantos. Si llega a lo que pujó, se apunta la puja; si no, se baña y cada rival se apunta la puja. Desde 120, la puja vale el doble, se cumpla o no. Por ejemplo, si pujas 100 y haces 104, te apuntas 100; si pujas 130 y te quedas en 125, cada rival se apunta 260.

Gana la partida el primero que llega a 500 tantos. Si hay empate en cabeza, se sigue jugando.

El tope de 230 es todo lo que se puede hacer en una mano: 120 de cartas, 10 de últimas y 100 de cantes (las cuarenta y tres veintes).

Jugar al Tute subastado

Si alguien pierde la conexión

En una sala con amigos, tu silla te espera un minuto y, si vuelves, recuperas tu sitio y tus cartas. Si no vuelves, la partida se cancela y todos vuelven a la sala, desde donde podéis invitar a otra persona. Contra bots no hace falta esperar a nadie: la partida se guarda en el navegador y sigue donde la dejaste al recargar.

Cómo se juega en Barajamos

Estas decisiones son fijas en la mesa de Barajamos:

  • Los cantes y el tute los hace la mesa en cuanto tienes derecho a ellos.
  • El primer repartidor se sortea, y el reparto y el juego van en sentido contrario a las agujas del reloj.
  • Clásico a cuatro juegos, sin capote y sin cambiar la carta que pinta.
  • Cabrón de tres sin doses y a seis letras. Pierde quien acaba con 0 tantos aunque haya hecho baza, y eso va antes que pasar de 100 o quedar en medio.
  • Subastado de tres, con una sola vuelta de puja, tope de 230 y partida a 500. Si el que subasta no cumple, cada rival se apunta la puja entera.
  • La baza completa se queda a la vista un momento y, al acabar cada mano, la mesa enseña el tanteo de todos.

Variantes en otras mesas

El Tute cambia de una mesa a otra. Fournier deja el número de juegos a lo que se acuerde antes de empezar. En su Tute de dos jugadores hay capote (llevarse todas las bazas del final, anunciándolo antes, para ganar sin contar tantos) y se puede cambiar la carta que pinta por el siete o el dos del triunfo. Pagat describe partidas por parejas a seis u ocho juegos y trata el tute como una variante.

En el cabrón, Ludoteka deja a lo que se acuerde el número de manos perdidas y solo hace perder por cero a quien no hace ninguna baza. Según la Wikipedia, en algunas mesas se pierde al pasar de 100 sin cantar o de 120 cantando, y en otras quien no hace ninguna baza gana en vez de perder.

En el subastado, Pagat recoge pujas mínimas de 50 o de 70, pujas de diez en diez y más de una vuelta. Ludoteka tiene una versión de cuatro en la que el que da hace de censor. La Wikipedia da como regla que, si el que subasta no cumple, los rivales se repartan la puja, y recoge partidas a 1.000 tantos.

En Barajamos se juega con las reglas de esta página.

Glosario

Mano
Lo que se juega con cada reparto. También es mano el jugador sentado a la derecha del que da, que habla y sale primero.
Baza
Cada vuelta en la que todos echan una carta. Se la lleva quien la gana, con sus tantos.
Triunfo
El palo que pinta: cualquiera de sus cartas gana a las de los otros palos.
Asistir
Echar una carta del palo que ha salido.
Montar
Echar una carta más alta que la mayor del palo de salida que hay en la mesa.
Fallar
Echar un triunfo cuando no tienes del palo que ha salido.
Pisar
Echar un triunfo más alto que el de quien ya ha fallado.
Cante
El rey y el caballo del mismo palo: las veinte, o las cuarenta si son del triunfo.
Tute
Los cuatro reyes o los cuatro caballos en la mano. En el clásico dan la mano a la pareja que los canta.
Diez de últimas
Los diez tantos que suma quien gana la última baza de la mano.
Cartas blancas
Las que no valen tantos: sietes, seises, cincos, cuatros y doses.
Juego
En el clásico, cada mano ganada. La partida es a cuatro juegos.
Bañarse
En el subastado, no llegar a los tantos que se han pujado.

¿Lo probamos?

La mejor manera de aprenderlo es jugar una mano. Contra bots vas a tu ritmo y la mesa solo te deja jugar las cartas que valen.

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